Euro Disney sufrió de frente el impacto de la crisis económica, en particular por la disminución de turistas españoles y británicos, lo que agravó las pérdidas del grupo (55 millones de euros en el ejercicio 2008/09), y disminuyó la facturación, 1.230 millones de euros, en bajada del 7%.
Paradójicamente, Disneyland París estableció un nuevo récord de visitantes, 15,4 millones de personas, frente a 15,3 millones el año precedente, pero, crisis económica mediante, el perfil de los clientes cambió, registrándose más franceses y belgas y menos españoles y británicos, por lo cual la tasa de ocupación de los hoteles disminuyó sensiblemente
